MARIANA NAJMANOVICH, RELATOS SALVAJES

lunes, 7 diciembre 2015

LA DISTORSIÓN SICOLÓGICA, LA VIOLENCIA Y EL ABUSO SE HACEN PRESENTES EN EL TRABAJO QUE ESTA ARTISTA EXPONE EN GALERÍA METALES PESADOS VISUAL Y QUE SE CONVIERTE EN UNA ESPECIE DE ARCHIVO HISTÓRICO DE LOS HORRORES QUE SE VIVIERON EN COLONIA DIGNIDAD.

Por: Catalina Plaza S. / Fotos: Matías Bonizzoni S.

Hay algo velado o difuso, una suerte de misterio que rodea a las obras en la que esta artista delata la violencia humana, ya sea a través de imágenes vinculadas a la guerra o bien a las de la vida cotidiana de comunidades donde se atropellaron los derechos humanos sistemáticamente. Es el caso de “La Colonia”, muestra recientemente inaugurada que busca construir un archivo de imágenes perdido o inexistente relativo a Colonia Dignidad y a toda la historia de horror que se vivió en la comunidad alemana que nació a principios de los ’60 en el sur de Chile bajo el liderazgo de Paul Schäfer. El interés de la artista de la Universidad Finis Terrae en el tema de la violencia no es nuevo y, de alguna u otra forma, de manera menos o más explícita, ha estado presente en su obra desde sus comienzos. De hecho, su última muestra, en Feria Ch.ACO en 2014, trató la relación entre el hombre y la violencia, desde la cultura de la guerra, mediante imágenes que aludían a esta. “Lo que hago está relacionado con lo que leo; no son fantasías, después puedo modificar un montón de cosas. Al mismo tiempo, lo que leo tiene que ver con la historia y con la realidad en que vivo. En las obras de esta muestra está todo vinculado a Colonia Dignidad, por lo que leí mucho de esa comunidad, o más bien lo que encontré, porque tampoco hay tanto registro y eso también es un tema, hay un gran vacío de información. Antes, leí algunos libros relacionados con la guerra e incluso algunas obras de Freud, que tienen que ver con el comportamiento de las masas en este tipo de contexto. Las mismas noticias son importantes y me ayudan a situarme y a preguntarme sobre cosas que están sucediendo hoy”.

Captura de pantalla 2015-12-07 a las 16.51.49

–Los recientes atentados en Francia te deben haber impactado de una manera especial.

–Ese es un tema que me interesa mucho porque tiene que ver con el fundamentalismo y –de alguna manera– es lo que veo presente en Colonia Dignidad. Se trata de extremos que se relacionan con la hipnosis de grandes masas; eso me impresiona mucho y me gustaría que fuera el punto de partida de un futuro proyecto. Tiene, además, un hilo conductor con lo que he hecho.

–Hay algo de relato periodístico en el tratamiento de los temas que has elegido.

–Sí, aunque se escapa porque finalmente lo que hago es elaborar imágenes en el medio pictórico. Siempre le digo a mis alumnos que uno tiene un punto de partida, pero que el resultado es la pintura o el medio que se trabaje. Es como lo que decía Magritte: “Esto no es una pipa, es una pintura”.

–¿Son reales las imágenes que utilizas?

–El ejercicio que yo hice para llevar esto a la pintura y al arte fue tratar de construir o inventar el archivo que no existe de la Colonia Dignidad. Hay muy pocas fotos, porque estaba prohibido entrar con cámaras. Además de estar en estrecho contacto con la DINA, ellos tenían un sistema de inteligencia propio. Paul Schäfer, al igual que los grandes dictadores, era muy paranoico. No se podía filmar ni sacar fotos. Lo que he tratado de hacer con algunas de las que conseguí es transformarlas y adecuarlas pensando en lo que yo he leído. Lo que me ha gustado de este ejercicio es construir ese archivo inexistentes para llenar un vacío.

–¿Dónde se origina este interés por el tema de la violencia?

–No sé muy bien cuál es el origen, pero siempre me ha interesado la violencia a gran escala, estas hipnosis masivas que logran que las personas sigan a un dictador y acepten ciertos regímenes. Esa violencia parte primero con un estudio más zoológico que realicé cuando hice un magíster a Barcelona y decidí hacer la tesis sobre el estudio de los chimpancés que son rehabilitados tras haber estado en cautiverio. Luego de ese paso por la etología me metí en algo más sociológico.

–Hay un hilo conductor que va cruzando todas estas series de trabajos.

–Creo que en un momento hice un corte, pero ahora con la perspectiva le he dado otro sentido. Creo que hay un hilo conductor y lo bueno es que siento que pude ser honesta con lo que me neurotizaba. Hubo un minuto en que entender el gen de la violencia en el ser humano era una cosa que ya me distorsionaba.

–Respecto a la técnica, ¿reconoces la influencia de artistas como Bacon oRichter?

–Tengo un montón de referentes. Sería deshonesto decir que no tengo la herencia de ellos, porque los he mirado mucho y creo que hoy en día todos los artistas tenemos el legado de lo que vemos. Es imposible que no sea así. Lo que uno hace es hacer un collage entre eso y lo que es uno, y encontrar caminos por ese medio. Además de Richter y Bacon miro a muchos otros artistas y que justamente son pintores de Rumania, de Serbia y de Bélgica. Mis antepasados son de Rumania y Rusia. No sé si hay una relación ahí, pero miro muchos pintores que son de Europa del Este; muchos de ellos trabajan sobre una atmósfera oscura que tiene que ver con el ser humano y la violencia.

Hasta el 31 de enero de 2016 en Metales Pesados Visual.

Captura de pantalla 2015-12-07 a las 16.51.58

Captura de pantalla 2015-12-07 a las 16.51.40

Captura de pantalla 2015-12-07 a las 16.51.32

Escrito por

Ultimos Articulos COSAS