Álvaro Siza Vieira

Miércoles, 5 Julio 2017

El ganador del Premio Pritzker 1992 ha desarrollado una obra vasta y variada en más de 50 años de ejercicio de la profesión y hoy, muy vigente, vuelve a sorprender con la primera iglesia construida en el siglo XXI en la región de Bretaña en Francia.

Por: Catalina Plaza S.

A este arquitecto portugués le gusta la literatura, la música, ir a conciertos, al ballet, a exposiciones de pintura, al cine… La creatividad es lo que lo mueve, la misma que sobra en su obra y que lo ha hecho reconocido internacionalmente por sus múltiples proyectos para viviendas unifamiliares, edificios públicos, museos, iglesias, bancos, pabellones internacionales y célebres piscinas. Su sello es la sensibilidad con la que se enfrenta al paisaje y al tiempo. “La arquitectura de Álvaro Siza es placer para los sentidos y alegría para el alma. Traza cada línea y cada curva con talento y seguridad”, celebraba el jurado del prestigioso Premio Pritzker en 1992, año en que le fue otorgado el reconocimiento.

Álvaro Siza nació en Matosinhos, un puerto pesquero cercano a Oporto, Portugal. Quiso ser escultor, pero finalmente se inclinó por la arquitectura y estudió en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Oporto, titulándose en 1966. No tenía ningún conocimiento previo en la materia y según recuerda, en una entrevista publicada por www.jotdown.es cuando le mostró sus primeros dibujos a uno de sus profesores, este le dijo: “‘Se ve que usted no tiene ninguna información sobre arquitectura. No ha leído jamás un libro de arquitectura. Vaya y cómprese unas revistas de arquitectura’. Lo que dijo era verdad, y ese consejo fue muy importante para mí porque le hice caso. Esa misma tarde, fui a una librería y compré cuatro revistas de arquitectura. Una no era muy buena, pero, de las otras tres, una era sobre Richard Neutra, otra sobre Walter Gropius y la otra sobre Alvar Aalto”. Lo entusiasmaron las formas curvas de Aalto y cómo abordaba sus proyectos con una gran libertad a través del dibujo. Siza siguió esos pasos y hoy es un convencido de que el dibujo es una gran herramienta cuando se siente obsesionado por todos los problemas que rodean a la arquitectura. La escultura también es una vía de escape. Dentro de su vasta obra hay dos proyectos muy significativos en la carrera del arquitecto portugués, se trata de la Casa de Té Boa Nova que está construida sobre las rocas que cuelgan del mar en Leça da Palmeira y de las Piscinas Leça, ambas clasificadas como Monumentos Nacionales en Portugal. En la actualidad se encuentra en construcción otro proyecto especial, es el de la iglesia de Saint-Jacques-de-la-Lande la que será la primera iglesia construida en el siglo XXI en la región de Bretaña en Francia.

“Siempre he luchado un poco para no ser considerado un especialista en un determinado tipo de edificio. La especialización en arquitectura es una enfermedad contemporánea, porque parece que hay arquitectos que solo saben proyectar museos y otros solo saben hacer viviendas o estadios o edificios de oficinas. Hay que variar porque en la ciudad hay de todo”, afirma Siza en la mencionada entrevista. Es justamente su variada obra la que lo convierte en un arquitecto notable, un ilustre al que celebramos a días de cumplir 84 años.

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