BauMax, la robotización llegó para quedarse

martes, 28 marzo 2017

A través del uso de un sofisticado software, la empresa ofrece automatizar los procesos constructivos en hormigón y así disminuir los tiempos de edificación, reducir la merma de materiales y garantizar terminaciones precisas. Hasta ahora, esta tecnología está siendo usada por inmobiliarias, pero se espera se implemente pronto en proyectos sociales o en la fabricación eficiente de viviendas de emergencia.

Por: Catalina Plaza S.

Aunque los orígenes de la vivienda modular se remontan al siglo XX y la elaboración de piezas en fábrica para la posterior construcción en terreno también tiene más de un siglo de historia, hasta ahora la automatización del proceso parecía algo más bien futurista: una fábrica donde cada pieza de una casa es realizada a medida, tras ser diseñada por un software, para luego ser montada en terreno y en donde se ofrece flexibilidad para adaptarse a los requerimientos y diseños del cliente, y en donde la interpretación humana no tiene cabida.

El arquitecto Alexis Berczely, gerente comercial de BauMax, explica que “todo parte de la necesidad que tenemos en Chile, porque la industria de la construcción no ha tenido muchos cambios, se sigue construyendo con moldajes, con los mismos ladrillos. Sí se han ido incorporando elementos como los paneles Sip que son de madera, pero ha sido un proceso que, si uno lo compara con lo que existe afuera, produce una gran diferencia en cuanto a la productividad”.

Asociar este sistema a la prefabricación es un error, ya que en el caso de BauMax se trata de una completa automatización del proceso constructivo, en donde para Berczely, se salvan dos problemas. “No se trata de módulos, se pueden realizar elementos de manera muy flexible, entonces se adapta mucho a lo que los clientes quieren. Han llegado distintos profesionales con proyectos que van desde una casa, un colegio, una universidad, hasta algunos de otra índole. No estamos supeditados a la geometrías y eso es muy importante. El sistema permite realizar diseños de arquitectura muy interesantes, porque se trabaja de manera horizontal. Por ejemplo, puedes poner matrices de hormigón tableado y lograr terminaciones costosas de igualar. Se puede trabajar con hormigones pigmentados, con matrices, con serigrafía… Literalmente puedes imprimir sobre el hormigón”, explica el arquitecto que, además, comenta que Chile es pionero en contar con esta tecnología en Sudamérica.

El sistema con que trabaja BauMax permite una completa integración entre el software BIM (Modelo de información del edificio) y el que comanda los robots. De ese modo se pueden diseñar y producir elementos de corte precisos con sus detalles e incluso las instalaciones eléctricas y sanitarias. Como los proyectos se hacen uno por vez, es posible cambiar el diseño de la vivienda cada vez que la línea de producción termina.

En un país sísmico como Chile, el sistema se probó con la casa piloto, cuando en septiembre de 2015 se produjo el terremoto 8,4 grados en la zona de Coquimbo y que se sintió en gran parte del país, y especialmente en la zona central. “Obviamente Chile es un desafío, para encararlo, hace tres años estamos desarrollando el sistema de uniones, que ha sido testeado en el DICTUC. Tenemos un sistema que fue implementado en diciembre de 2014 en la casa piloto y que ya tuvo un terremoto el 2015 y resistió muy bien. Los clientes debiesen estar tranquilos”, asegura el arquitecto.

Finalmente, otro impacto positivo de este tipo de construcción tiene que ver con que el sistema genera menores residuos en la obra, menos contaminación, menos polvo en suspensión, menos transporte a la obra, menos escombros y lo más importante: menores costos, dado que la producción industrializada reduce al mínimo las variaciones en la construcción de la obra y además la merma de materiales se reduce significativamente.

En la actualidad, el foco de BauMax está puesto en las grandes constructoras porque, como explica su gerente comercial, “es más fácil trabajar con un cliente que tiene 300 casas que con 300 clientes que tienen una casa. La fábrica tiene la capacidad, pero hay que modelarlas antes, meterlas en el software, hacer el levantamiento planimétrico… Entonces para comenzar y dado que tenemos una gran cantidad de cosas que aprender, decidimos enfocarnos en una primera etapa en las grandes constructoras. En algún minuto tenemos pensado encarar proyectos particulares o de otros nichos”. Independiente del trabajo con la Inmobiliaria Manquehue, BauMax se encuentra estudiando los usos de esta tecnología en otras áreas en las que claramente se necesita innovación: la construcción más eficiente en viviendas sociales y soluciones de emergencia. “Estamos trabajando con CORFO y Elemental en viviendas de emergencia y empezando a adaptar uno de sus proyectos a esta tecnología”.

Escrito por

Ultimos Articulos COSAS