Chagall: Color and Music

lunes, 22 mayo 2017

Marc Chagall nació en 1887 en una comunidad judía en un pueblito perdido en lo que hoy es Bielorrusia. La vida lo llevó a recorrer San Petersburgo, París y Berlín. Los conflictos y las dos guerras mundiales lo trasladaron a Nueva York y México. En todo ese tiempo, se dedicó a pintar, guardando en su memoria su pueblo natal, sumando a su arte imágenes y colores que lo encaminaron a construir una estética única. Tras casi un siglo de vida, murió en Francia en 1985.
Hasta el 11 de junio, el Museo de Bellas Artes de Montreal (MMFA) presenta una exposición titulada “Chagall: color y música”, la que también le habla al público sobre guerras, exilios y migraciones. Esta es la mayor exhibición que se haya dedicado al artista en Canadá. Con más de 340 obras y una amplia selección de obras documentales, entre ellas películas, fotografías y fragmentos musicales, esta exposición multidisciplinaria es la primera que se centra en la profunda conexión de Chagall con la música en su vida y obra. A través de este enfoque original, la exhibición demuestra cómo toda la obra del artista, desde sus pinturas, trabajos en papel, disfraces, esculturas, cerámicas, vidrieras y tapices, hasta sus creaciones de escenarios y sus grandes proyectos decorativos y arquitectónicos están repletos de musicalidad. El diseño de esta gran exposición es cronológica y temática y cubre todos los períodos de la larga y productiva carrera del artista: sus años en Rusia, su etapa parisina, su exilio en Nueva York, su tiempo en México y su vida en el sur de Francia. Muchas de las galerías cuentan con un acompañamiento musical, y la exposición incluye películas, presentaciones de diapositivas y una increíble proyección del famoso techo de la Ópera de París, que Chagall completó en 1964. Esta vista cercana nos permite apreciar el esplendor de esta monumental decoración y apreciar los detalles que normalmente no son visibles. El techo del París Opera y los murales del Metropolitan Opera en el Centro Lincoln para las Artes Escénicas en Nueva York (1966) encarnan el concepto de arte total que fue tan importante para Chagall.

Esta gran exposición también presenta una serie de trajes y decoraciones, rara vez vistos por el público, creados por Chagall para el ballet “Aleko” (1942), “El pájaro de fuego” (1945), “Dafnis y Cloe” (1958-1959) y la ópera “La flauta mágica” (1967), lo que fue posible gracias a la colaboración de la Opera de París, el Ballet de la Ciudad de Nueva York y la Opera Metropolitana de Nueva York.

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