Charlotte Perriand: Tributo en Art Basel

jueves, 2 enero 2014

Proyectada en 1934 por la destacada diseñadora, “La casa de orillas del agua” no llegó a construirse hasta hoy cuando, en el marco de la feria art basel Miami, Louis Vuitton gestó su edificación para rendirle tributo a una de las diseñadoras más influyentes del siglo XX a la musa de una de sus colecciones primavera-verano 2014.

Por: Catalina Plaza S.

0005_LV_13-12-02_Miami_Ch-Perriand

0006_LV_13-12-02_Miami_Ch-Perriand

Charlotte Perriand fue transgresora y supo sortear con éxito todos los obstáculos que una mujer, que quería dedicarse al diseño, tenía en las primeras décadas del siglo pasado. Estrecha colaboradora de Le Corbusier por una década, crearon en conjunto icónicos diseños del siglo XX, entre los que se cuentan la mítica tumbona modelo n 306 y el sillón gran confort LC2, entre otros.

Casi 100 años más tarde, su legado es ampliamente reconocido y continuamente honrado. Louis Vuitton no ha querido quedar al margen de la historia de esta fantástica mujer y, además de elegirla como musa de su colección “Iconos” primavera-verano 2014, decidió construir en la Feria Art Basel de Miami “La casa a orillas del agua”, proyecto de 1934 que no llegó a construirse.

0020_LV_13-12-02_Miami_Ch-Perriand

La casa, que será subastada tras la exhibición, es una estructura compacta con cuatro habitaciones, que destaca por ser uno de los ejemplos más prematuros de diseño modular prefabricado, tema que inquietó a Perriand tempranamente. De hecho, su interés en la arquitectura modular prefabricada y el urbanismo hicieron que el gobierno japonés le solicitara en 1940 explorar e implementar teorías sobre artes industriales en Japón. “Nos gustaría invitarla como asesora de diseño en artes decorativas para el Ministerio de Comercio. Se le abonarán 100 mil francos por año en calidad de honorarios y gastos de traslado. A la espera de una respuesta detallada por carta…”. Este telegrama causaría un impacto profundo en el destino de la diseñadora, que recorrió ese país, visitando a los artesanos y revisando los sistemas estandarizados de diseño desarrollados en 1928 con Le Corbusier y Jeanneret. Durante esta aventura japonesa, diseñó el diván-mecedora Tokio, una adaptación en bambú (relanzada por Cassina desde 2004) del modelo original de metal que se mece creado por el trío en 1928. Así, comenzando por un estampado, como se hace en el prêt-à-porter, diseñó una variedad de acabados, algunos hechos a mano. Este mismo principio de elementos modulares le permitió formar una especie de colección “lista para vivir”. Al solicitarle que diseñase muebles y viviendas populistas, basándose en técnicas de producción masiva, Japón le permitiría implementar su visión social a nivel nacional, por medio de su trabajo en viviendas funcionales y modestas para la gente, disponibles para todos. Lo sorprendente es que sus bocetos para “La casa a orillas del agua” ya contaban con una notable similitud con las estructuras arquitectónicas penetrantes en Japón. La paradoja, sin embargo, es que sus obras, surgidas de una teoría de la vivienda fundada en las masas, se convirtieron en un símbolo de estatus, buen gusto y esnobismo; y en la actualidad sus originales alcanzan precios exorbitantes. Quizás tratando de perpetuar la filosofía de su madre, su hija Pernette Perriand (nacida en 1944 de su matrimonio con Jacques Martin, el entonces director de Asuntos Económicos de Francia en Indochina), y su marido, el historiador Jacques Barsac, son los protectores del legado de Charlotte y han ayudado a que las principales piezas sean relanzadas, en lugar de dejar que su escasez haga que los precios de las subastas se eleven.

17well-perriand-custom11 0017_LV_13-12-02_Miami_Ch-Perriand

Escrito por

Ultimos Articulos COSAS