Chile en los últimos 10 años: Cómo hemos cambiado

miércoles, 3 octubre 2018

EL USO DE DISTINTOS MATERIALES, LA INTEGRACIÓN DE ESPACIOS, LA FLEXIBILIDAD A LA HORA DE PROYECTAR UNA CASA Y EL AUGE DE NUEVAS ÁREAS QUE FACILITAN LA CONVIVENCIA, HAN SIDO ALGUNOS DE LOS GRANDES CAMBIOS QUE LA DECORACIÓN Y LA ARQUITECTURA HAN PROTAGONIZADO EN LA ÚLTIMA DÉCADA. CONVERSAMOS CON LOS ARQUITECTOS AMALIA BARREDA Y FELIPE ASSADI, Y CON LA DECORADORA ANITA DOMÍNGUEZ Y TODO INDICA QUE NUESTRA MANERA DE VIVIR SE HA TRANSFORMADO MUCHÍSIMO.

Por: Bernardita Cruz B. / Fotos: Archivo revista “Casas”

Hace una década, la sociedad era muy distinta, la forma de vida lo era y, por lo tanto, la manera de habitar las casas y departamentos también era absolutamente diferente. Y claro, ha pasado mucha agua bajo el puente. Por ejemplo, Internet no había penetrado como lo hace hoy en día, las familias eran más numerosas y los espacios, por ende, más grandes. Además, cada actividad tenía su lugar.

En el escenario actual, uno de los cambios más notables es la flexibilidad a la hora de proyectar las casas, privilegiando el uso real de cada uno de sus espacios. Una de las principales razones de por qué los lugares son más reducidos, es por el aumento del valor del m2 y, también, por el costo que implican las mantenciones, calefacción, etcétera.

“Al ser los lugares más pequeños, se han optimizado sus distintas áreas”, comenta Amalia Barreda, arquitecta de Alemparte Barreda Wedeles Besançon Arquitectos y Asociados, quien además señala que en este fenómeno juega un rol importante el hecho de que las personas, sobre todo jóvenes, quieren simplificarse la vida.

Por su parte, el arquitecto Felipe Assadi piensa muy similar y asegura que todo tiene que ver con que también se han flexibilizado los hábitos. “Se ha roto ese vínculo que teníamos entre ciertas acciones y sus respectivas zonas. Aparte, tenemos más herramientas para modificar nuestros espacios, lo que hace que sus destinos ya no dependan de la arquitectura que los sostiene, sino de cómo queremos vivirlos. Los usos se han vuelto sin estructura”, reconoce.

Un reflejo de este fenómeno es la creación de espacios integrados que cada año ganan más protagonismo. La idea central es congregar y no disgregar por lo que, por ejemplo, se privilegian áreas donde el living, el comedor y la cocina están juntos. Amalia Barreda hace una analogía con los teléfonos celulares, con los que se puede trabajar, escuchar música, fotografiar, tener amigos y conversar. “Los espacios que antes eran considerados para visitas, ya no corren”, comenta la decoradora Anita Domínguez, de Domínguez+Goycolea. “Hoy, por ejemplo, el que cocina no está solo, aislado. Asimismo, el tema comida y de preparar platos, está siendo un momento de entretención. Otro ejemplo es que actualmente muchos optan por tener el televisor integrado en el living de una forma armónica, y eso lo hace ser un punto de encuentro de la familia”.

Y claro, antiguamente, al tener tantas divisiones, quedaban muchos espacios “muertos”, como comenta Assadi: “Antes te ibas de la sala al estar, luego pasabas al comedor que estaba cerca de la cocina. Dejabas muchos lugares vacíos”.

Otros materiales, otros espacios

Así como en la última década se ha flexibilizado los usos de los espacios, en el ámbito de los materiales ha pasado algo similar e incluso con ciertos revivals, como el uso de papeles murales, pinturas en las paredes y la utilización de revestimientos, claro que más osados. “Hoy los chilenos están más atrevidos, sobre todo con los distintos materiales que hay en el mercado, como mármoles, piedras, rafias, etcétera”, comenta Anita Domínguez. Amalia Barreda coincide, aunque cree que esa osadía aún no es suficiente. “Hoy en día hay muchísimas más alternativas que antes y que, sin duda, hacen un gran aporte a la arquitectura interior”, dice. En este escenario también han tomado protagonismo los nuevos espacios. Uno de ellos son los quinchos, los que actualmente tienen el mismo tratamiento arquitectónico y decorativo que la casa en sí.

“Dado que los espacios son más reducidos, el quincho es una excelente expansión. Se genera un ambiente fácil, entretenido, con mucho ‘cuento’. Todo ocurre en torno a comer rico, una copa de vino, música, amigos, pasarlo bien…”, comenta Amalia Barreda. Anita Domínguez agrega que los quinchos desahogan la casa y que un asado es un excelente espacio de entretención.

Mirando al futuro

Y si tantos cambios se han dado en la última década, se esperan muchos más para la próxima, sobre todo en términos de control de la casa. “Se potenciará aún más el uso polivalente de los espacios y la integración, pero también creo que se va automatizar mucho más las funciones como la iluminación y la calefacción. Todo se controlará de manera cada vez más fácil por el teléfono”, afirma Amalia.

Anita aporta que cada día más la gente quiere manejar la casa de manera remota: luces, música y cámaras de seguridad. Felipe, en tanto, sostiene que si bien no sabe a ciencia cierta qué cambios se darán, sí cree que los variaciones también irán hacia otros aspectos, que los solicitará la vida misma y que están regidos principalmente por la economía. “No sé cómo vayan a convivir estos dos factores a futuro, pero en otras sociedades más desarrolladas, el espacio propio o doméstico ha dejado de ser una preocupación”.
Le contaremos en diez años más…

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