DUCCI&DUCCI: “A ESTE RITMO, CHILE VA A PARECER UN STRIP CENTER”

viernes, 1 enero 2016

CONVENCIDOS DE QUE PUEDEN HACER UN REAL APORTE AL CUIDADO DEL PATRIMONIO Y A FRENAR EL ACELERADO RITMO DE DEMOLICIÓN QUE VIVE LA CAPITAL, HÉCTOR Y NICOLÁS HAN PUESTO TODO SU ESFUERZO Y TALENTO AL SERVICIO DEL RESCATE DE LOS GALPONES DEL SUR DE CHILE Y TAMBIÉN A SALVAR CASAS QUE –A PUNTO DE DEMOLERSE– ESCONDEN TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS CENTENARIAS.

Tal como un equipo de arqueólogos que enumera y clasifica los restos fósiles de un esqueleto, los hermanos Héctor y Nicolás Ducci se encuentran haciendo un catastro de cada una de las piezas de la estructura de madera de una antigua casa ubicada en la calle Manuel Montt que data de 1850. La idea es desarmarla y trasladarla a un sitio en la playa, para luego volver a ponerla en pie. ¿El fin? Poner en valor la arquitectura patrimonial y seguir trabajando con una técnica constructiva en la que se han especializado. Se trata del cajón y la espiga, método que permite, básicamente, que las vigas de madera se ensamblen sin utilizar pernos ni clavos. Es el mismo sistema constructivo que los impactó cuando descubrieron que muchos galpones del sur de Chile estaban construidos así. Expertos en el tema y pioneros en el rescate patrimonial de estos galpones, Héctor y Nicolás se han embarcado en diversos proyectos vinculados con el tema, cruzando los límites tradicionales de la arquitectura; primero, cuando decidieron difundir este sistema arquitectónico trayendo desde el sur un antiguo galpón de 1892 que desarmaron y volvieron a armar en el Centro Cultural La Moneda, en el contexto de la muestra Puro Chile, y luego, cuando presentaron en el Museo de Bellas Artes “Galpones del sur” y levantaron una nueva estructura en el frontis e la institución.

Héctor y Nicolás comenzaron a trabajar juntos hace 20 años, reparando galpones en Martha’s Vineyard. Héctor vivía en Estados Unidos y Nicolás viajaba en los veranos para aprender del oficio. Recorriendo el sur de Chile vieron el potencial que tenían estas construcciones y la urgente necesidad de rescatarlas. “La arquitectura patrimonial refleja el más alto nivel de construcción de un época o material. En el caso de la madera, el sistema constructivo más elevado es el del cajón y espiga, una técnica patrimonial, debido a su perdurabilidad en el tiempo, solución que solo requiere de un material, la madera, y de un trabajo artesanal lleno de dedicación y conocimiento, ya que  es un sistema que puede armarse y desarmarse como un gran puzzle, como si sus creadores hubiesen sabido que sufriría modificaciones o retiros. Por esto, la demolición desatada sin ley, es una gran amenaza pues estos edificios pueden desarmarse y rearmarse en otro lado, sin perder el esfuerzo de ejecución y así conservar estos vestigios del pasado”, explica Nicolás, arquitecto de la Universidad Finis Terrae.

–¿Cómo creen que se puede evitar que este patrimonio siga desapareciendo?

Héctor: –Con el proyecto “Galpones del sur” buscamos generar una apreciación de las técnicas constructivas patrimoniales que ya existen en la arquitectura chilena, pero que están totalmente olvidadas, como por ejemplo la construcción en adobe, el verdadero trabajo del yeso y los ensambles de cajón y espiga en madera. Estas técnicas tienen que volver a apreciarse antes de que continúe la demolición desenfrenada que está ocurriendo en Chile en este momento. Las municipalidades tendrían que involucrarse en apoyar la protección de la arquitectura patrimonial, y no solo facilitar su rápida demolición. El Consejo de Monumentos tendría que considerar casas e incluso graneros dentro de sus parámetros de protección, no solo palacios e iglesias…

–¿Creen que hay conciencia en Chile sobre esta materia?

Nicolás: –En Chile no hay ninguna conciencia del reciclaje arquitectónico. El gran logro es que comúnmente se conserva el cascarón o fachada. Los interiores se explotan, sin ninguna lectura del espacio existente. La vara de lo “patrimonial” está tan elevada que solo resguarda casos obvios de arquitectura a conservar. Debería haber un segundo peldaño de lo patrimonial, donde entraran casas que reflejan épocas arquitectónicas y estilos como las art deco, las casas pareadas y las de arquitectos de renombre, como es el caso de una preciosa casa de Luis Mitrovic derribada en Américo Vespucio. Él fue alumno del destacado arquitecto Peter Behrens, quien no solo fue padre de la arquitectura moderna, sino que, además, fue profesor de Walter Gropius, director de la Bauhaus. Aquí se derribó esa reliquia de la arquitectura moderna como si nada. Lo que construimos hoy es el vestigio del futuro y la verdad es que de patrimonial no tiene nada, por eso necesitamos ampliar la determinación de lo que constituye patrimonio antes de que este desaparezca. No puede haber conciencia sin conocimiento. Si hubiese noción de cómo se construía y el esfuerzo involucrado, no se demolería tanto. La excusa descansa en la ignorancia, es más fácil así para quienes construyen hoy con la idea de la “tabula rasa”, en donde la acción inmediata es borrar y aplanar todo para comenzar de cero cuando en verdad cada elemento puede constituir una parte de un futuro proyecto.

H: –La gente en Chile goza y disfruta al ver lo verdaderamente bello de la arquitectura patrimonial, como por ejemplo las casas de campo de estilo chileno, con sus paredes anchas de adobe y techumbre de tejas o las iglesias de Chiloé, con tejuelas de alerce. Lo que la mayoría no entiende es que la arquitectura patrimonial está desapareciendo a una gran velocidad. A este ritmo de demolición, Chile va a parecer a un strip center gringo en pocos años. Los malls y las farmacias de vidrio están arrasando con el paisaje chileno sin ningún respeto a la iconografía local. A nivel de municipalidades, con la colaboración de Consejo de Monumentos, se tiene que hacer algo al respecto. Los arquitectos y urbanistas también tienen una responsabilidad grande. En ciudades pequeñas de Europa se conoce el valor de conservar el casco antiguo de la ciudad, los edificios modernos se adecuan a la segunda fila.

–En el caso particular de los galpones, ¿se puede poner en valor la arquitectura de estos, sin quitarles su esencia?

N: –Los graneros constituyen parte del paisaje rural de Chile, esto es un valor y todavía ni se explora su potencial que puede ser incluso turístico. Como no hay conocimiento, se están deteriorando rápidamente. Su escénica está en su lugar de origen, por lo que deben resguardarse y dejar de convertirse en leña. Se deben reparar desde las pequeñas fisuras en su estructura, porque estas crecen y luego provocan graves problemas estructurales. Su escénica también radica en su técnica; esta no debe quedar en el olvido, ya que constituye una solución del más alto nivel de arquitectura, puede enseñarse y durar por siglos.

H: –La esencia de los graneros es su esqueleto, los postes y las vigas estructurales ensamblados entre sí con uniones tipo cajón y espiga. Es una tradición y técnica estructural que tiene más de tres mil años de historia. Hay que rescatar esta técnica constructiva y volverla a utilizar. Va más allá de solo proteger edificios históricos, aunque eso también sea importante.

–Después de su experiencia en el Museo de Bellas Artes, ¿han pensado en algún proyecto que mezcle arte y arquitectura?

N: –El oficio del cajón y espiga es la de un artesano en madera, similar a la de un escultor. Se construye con pasión y arte, debido a que constantemente el hombre, y no la máquina, es quien decide. La arquitectura sin arte es lo que reina hoy. No hay tiempo para realizar arte ni es “económico”. En el momento que el director del Museo de Bellas Artes Roberto Farriol aceptó nuestro proyecto de intervención en el frontis, nos dijo: “Hay que recordar y demostrar que la arquitectura bien hecha es arte”. El aumento de la tecnología mediante la aceleración de los procesos solo ha disminuido la calidad. Hace cien años, con mayores dificultades, se construía mejor. La construcción era motivo de orgullo, de determinación y respeto para quienes lo hacían ya que los representaba. ¿Hoy a quién representan los resultados? ¿Dónde están los arquitectos?

ducci-3 ducci-2 ducci-1 ducci-11 ducci-10 ducci-9 ducci-8 ducci-7

Escrito por

Ultimos Articulos COSAS