Francisco Peró: Semejanza inexacta

lunes, 16 abril 2018

Esta es la primera instalación de este artista en el Centro Cultural La Moneda, lo que es un gran honor y desafío. La obra que presenta pretende generar un debate en torno a la inmigración y nuestra identidad como país.

Por: María José Mora D. Fotos: Matías Bonizzoni S.

La inmigración y la identidad son los temas centrales que aborda la muestra “Semejanza Inexacta”, del artista Francisco Peró. La exposición es presentada por la plataforma One Moment Art, galería itinerante dirigida por José Manuel Belmar, que en sus casi cuatro años de existencia ha gestionado la presencia de destacados artistas en museos y espacios culturales y de arte, tales como MAVI (Museo de Artes Visuales), Museo Nacional de Bellas Artes, Museo de Artes Decorativas y M100 (Matucana 100), entre otras.

Siluetas suspendidas que parecen flotar, inundarán todo el hall del Centro Cultural La Moneda hasta el 20 de julio, transformándolo en un espacio lleno de color gracias a las figuras de acrílico que, mediante técnicas de resina y serigrafía, tienen estampados mapas que se superponen y que hablan de los movimientos que hacen los humanos, quienes recorren el mundo y, si bien nacen en un territorio, pueden morir en otro, ya que la esencia del hombre es la libertad, el fluir y no estar atado a una sola frontera o tierra. “Con esta obra no pretendo hacer una declaración en torno al tema, sino que me interesa plantearlo, que quede abierto para que se converse, se debata y, como artista, lo hago desde lo visual”, explica Francisco Peró.

El propósito de esta gran instalación es hacer un contrapunto entre la visión nacional de identidad producto de las migraciones y la noción de territorio en constante cambio producto de las distintas influencias culturales que se han ido incorporando a nuestra cotidianidad con el tiempo. Son estas figuras con las que Peró intenta hacernos pensar y con las que deja atrás su zona de confort, que es la pintura y que aquí no está presente. Lo que sí está presente es la temática que lo apasiona hace años, el tema de la identidad, y que ha venido mostrando con su obra “Los posibles”, la que ha ex- puesto en diversos establecimientos como el MAVI, Galería Isabel Aninat, MAC Bogotá y ArtBo, entre otros, y que muestra en pinturas de gran formato guras humanas que se intersectan, lo que finalmente borra sus características, ya no se sabe si hay un hombre o mujer, afroamericano, asiático o latino, acá solo se ve a un humano. Eso mismo de- latan las siluetas de “Semejanza Inexacta”, las que hablan de nuestra cultura e identidad. Una obra que quiere conmover, hacer entender y disfrutar de una instalación que demuestra que, en el fondo, todos somos inmigrantes.

–¿Qué se te viene a la mente cuando se dice la palabra migrante-inmigrante? ¿Qué carga tiene la inmigración para ti?

–Es una posibilidad de aporte y cambio, nada es igual cuando llega una gran cantidad de inmigrantes, ya que ellos llegan con una cultura a cuestas, con una propuesta gastronómica, cultural, artística y económica que nos da una oportunidad de cambio. Y se puede aceptar o rechazar y me interesa poner ese debate desde lo visual.

–¿Qué significa para ti esta exposición en tu evolución como artista?

–Claramente ha sido un gran desafío, ya que salir de la zona de confort no es fácil y si bien toqué un tema que ha estado presente en mi trabajo anterior, ahora lo expongo de una manera completamente diferente. Esta es una experiencia totalmente espacial, donde también está presente la superposición, pero esta vez de los mapas y de las siluetas que yo fotografié. Todas las figuras que se ven colgando del techo del centro cultural pertenecen a diferentes inmigrantes que fotografié principalmente en el centro de Santiago y, algunas, son de inmigrantes históricos que saqué de registros fotográficos. Una silueta, si bien es forma, no es contenido. Este se da a través de esta superposición de mapas que son de todo el mundo, pero que consideran el desplazamiento de los inmigrantes que han llegado a Chile. Hay mapas de Europa, Asia, Norteamérica, Sudamérica, Oriente, etcétera. Son mapas de lugares donde han salido personas que emigran hacia Chile. El resultado es un mapa ambiguo que no es fácil de identificar, lo que genera una paradoja interesante, ya que no se sabe el lugar de origen, creándose un híbrido del lugar de salida y el de llegada, ya que la gran mayoría de los inmigrantes quiere aportar a su “nuevo” país y hacerlo su casa.


–¿Por qué te llamó la atención el proceso migratorio para armar esta muestra?

–El tema viene de una serie en la que he estado trabajando y que se llama “Los posibles”. Esta habla un poco que no poder encasillar, ya que genero un mecanismo visual donde el espectador no puede clasificar a las personas que aparecen en los cuadros. En estas pinturas pongo a diferentes individuos en el mismo plano, de modo que no puedas ver a ninguna claramente y así, no sepas si estás viendo a un hombre o una mujer, a un asiático o un afroamericano. Estos cruces intermedios son los que generan a es- tos personajes. Ya estaba trabajando este concepto cuando expuse en el Centro Cultural de España en una muestra curada por Rodolfo Andaur. Abordé el tema de la identidad a través de la migración, tomando como foco a Ignacio Domeyko, pariente mío, que pasó de Polonia a Francia, de Francia a Coquimbo y de ahí a Santiago. Quería saber cuál fue su impacto, qué huella dejó y así comencé a investigar en profundidad la historia del norte de Chile, la guerra del Huano, la llegada de chinos a nuestro territorio, etcétera. Cuando llegué al Centro Cultural La Moneda mostré que si bien actualmente hay un tema frente a la inmigración de haitianos, colombianos, peruanos y venezolanos, la inmigración siempre ha estado presente, no es un tema exclusivo de este momento. Ha existido desde que Chile es Chile, por eso en esta muestra no hablo de una coyuntura, sino que hablo de la historia de las migraciones en Chile y cómo nuestro territorio se ha ido formando en el tiempo, a través de este relato multicultural.

–¿Cómo ves el tema de la inmigración en Chile?

–Yo tengo una opinión súper positiva de la inmigración, pero creo que hay que hacer leyes para que el proceso sea saludable. La idea es que haya oportunidades y los inmigrantes no se transformen en ciudadanos de segunda categoría desprotegidos. La inmigración hace que Chile se abra, cuando yo era chico el país era muy cerrado y eso ha cambia- do muchísimo, hoy siento que Chile es muy abierto en muchos aspectos. Hay que saber aceptar las diferencias raciales, de hecho hace 15 años ver a un afroamericano en la calle era impensable, y hoy es habitual. Lo que es bueno. Puede que al principio se produzca un choque cultural, pero con el tiempo las situaciones se van ordenando de manera orgánica hasta que se normalizan. Tenemos que tomar la inmigración como una oportunidad y no como una amenaza.

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