Ilustres: Christo Vladimirov Javacheff y Jeanne-Claude

viernes, 15 junio 2018

DOS NOMBRES, UN SOLO MUNDO Y UNA VIDA DEDICADA AL ARTE. CHRISTO Y JEANNE-CLAUDE SON UNA MARCA REGISTRADA, UNA PAREJA DE ARTISTAS CONOCIDA POR SUS MONUMENTALES INSTALACIONES ALREDEDOR DEL MUNDO, POR OBRAS LIBRES QUE NO SE VENDEN, NO SE GUARDAN Y SOLO QUEDAN ATESORADAS EN LA MEMORIA DE QUIENES LAS EXPERIMENTAN.

Por: Catalina Plaza S.

Cada obra de los artistas Christo y Jeanne-Claude implica años de preparación, viajes, reuniones, negociaciones con autoridades, permisos y millones de dólares… Absolutamente al margen del sistema de galerías, han buscado financiamiento para cada una de sus obras de manera autónoma. Su arte es monumental y el impacto siempre es mundial. Eso, sin pintar un lienzo ni esculpir una figura, lo suyo son las instalaciones efímeras, obras que transforman el paisaje, dotándolo de una nueva fisonomía por algunos días. En 1985 envolvieron el Pont Neuf de París, en 1995 el Reichstag de Berlín con una gran tela azulada y en 2005 instalaron 7.500 “puertas” de 4,9 metros de alto, con cortinas color azafrán, a lo largo de 37 kilómetros de senderos del Central Park en Nueva York.

Esas son solo tres de las 23 obras que han realizado desde que comenzara su colaboración artística en 1961 con “Dockside Packages”, obra en la que envolvieron una serie de barriles de petróleo apilados. Aunque Jeanne-Claude murió 2009, Christo sigue “firmando” y hablando a nombre de ambos, no se trata de un homenaje, sino de ser fiel a una vida de trabajo colaborativo. Además, todos los proyectos que han visto la luz en los últimos años fueron planificados por los dos. En 2017, Christo le explicaba a Jonathan Fineberg en una entrevista a raíz de la instalación “The Floating Piers” en el Lago Iseo en Italia: “Estos proyectos son totalmente irracionales, totalmente inútiles, no tienen ningún motivo para existir. Nadie necesita estos proyectos. Solo yo los necesito, casi como una persona loca. Necesito que sucedan. Eso es todo. Los necesito para mí, para Jeanne-Claude y algunos amigos, y eso es todo. No hay explicación. No hacen que la gente viva mejor, sea buena, sea más feliz, no. No me importa eso. ¡Hacer eso es un placer enorme! Hago las cosas a mi manera. (…) Y probablemente todos estos proyectos sean sobre libertad, libertad total. En cincuenta años realizamos veintitrés proyectos y no obtuvimos permiso para treinta y siete. Rechazamos algunos proyectos; nos negamos a realizar sobre el río, cambiamos nuestras mentes. Ya sabes, los proyectos, nacieron de mí y de Jeanne-Claude”.

La pareja se conoció en París en 1958, cuando le encargaron a Christo un retrato de la madre de Jeanne-Claude. Seis años más tarde inmigraron a Nueva York junto a su hijo Cyril. Si bien trabajaron juntos desde un comienzo, no fue hasta 1994 cuando comenzaron a firmar con el nombre de ambos. “Durante décadas utilizamos solo el nombre de Christo porque era más fácil, el mundo del arte aún no estaba preparado para aceptar a las mujeres. Creo que si la gente hubiera sabido que la idea de rodear con telas rosas las islas de la bahía de Biscayne era de una mujer, jamás nos hubiesen permitido llevarla a cabo”, afirmaba Jeanne-Claude aludiendo al proyecto “Surrounded Islands”, realizado en Miami en 1983.

Respecto al carácter temporal de sus obras, la pareja argumentaba que se trataba de una decisión estética. “Limitar la duración es una manera de dotar a nuestro trabajo de esos sentimientos de amor y ternura por cosas que no duran, como la infancia o como nuestras propias vidas”, afirmaba Jeanne-Claude y Christo agregaba: “A los seres humanos les gusta experimentar algo absolutamente irracional. Nuestros proyectos se vinculan a esa libertad porque nadie puede comprarlos. Nadie puede poseer ‘The Gates’; nadie puede vender boletos para ellos o tiene otros reclamos sobre ellos. Incluso alquilamos el sitio, lo que nos metió en muchos problemas legales, pero básicamente hizo que este proyecto fuera único durante catorce días. Y esta dimensión de nunca volver a suceder es algo con lo que la gente puede conectarse. Saben que ‘The Gates’ no durará para siempre”.

Uno de los proyectos más impactantes de la dupla está aún en carpeta. Se trataría, de llegar a construirse, de su primera obra permanente. “The Mastaba” consiste en una construcción maciza de piedra, de forma rectangular con los muros ligeramente inclinados hacia el interior, de 150 metros de alto, construida con 390.500 barriles de aceite de diferentes colores para asemejarse a un mosaico. El monumento medirá 225 metros de profundidad y 300 metros de ancho. La obra ha sido planeada desde el año 1977 y se espera sea construida en los Emiratos Árabes.

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