Irene Abujatum y Elodie Fulton: 10 años de Ch.ACO

jueves, 12 julio 2018

ESTE AÑO SE CUMPLE UNA DÉCADA DE LA FERIA DE ARTE MÁS IMPORTANTE DE NUESTRO PAÍS. AQUÍ, SUS CREADORAS CUENTAN CÓMO HAN LOGRADO DEMOCRATIZAR EL ARTE Y CÓMO VEN AL NUEVO CHILE, UNO MUY DISTINTO AL DE HACE DIEZ AÑOS.

Por: Jonathan Reyes/ Fotos: Bárbara San Martín

Llegamos hasta el departamento de Irene Abujatum. Un lugar íntimo y acogedor, donde el arte literalmente sale desde las paredes, con una exquisita vista al Parque Forestal, para conversar sobre la evolución de Ch.ACO en estos años. Se nos une Elodie Fulton. Las socias fundadoras de la feria de arte más grande de Chile miran el pasado con orgullo tras lo que han logrado. No se detienen. Ya están preparando la décima edición en un lugar que pronto revelarán. Cuentan que en esta oportunidad habrán muchas sorpresas, entre ellas cerca de diez curadores y un abanico de artistas internacionales impresionante. El tiempo las ha hecho reflexionar. Esta era ha sido de arduo trabajo, momentos difíciles, pero de mucha satisfacción.

–¿Cuál fue la percepción del mundo del arte al comienzo con Ch.ACO? ¿Les creyeron?

Elodie: –Es una feria de galerías de arte, por lo tanto, lo importante era profesionalizar una industria que sí localmente estaba más en manos de mujeres que tenían contactos y que facilitaban a un público más objetivo la adquisición de obras. Nos hemos dado cuenta de que hay modelos de gestión más ágiles y conectados, y que no sea solo una plataforma de ventas. La reacción del mundo del arte era que la tarea iba a ser muy ardua y de tener que profesionalizarse y tener más reglas. Las palabras, al comienzo, no fueron muy entretenidas. Al principio hubo gente que no confió, porque parecía poco probable que existiera una masa crítica de público. Pero valieron la pena todos los esfuerzos.

Irene: –El inicio fue tratar de crear industria. Nosotras habíamos abierto unos años antes la Galería AFA y veíamos que el mercado estaba muy monopolizado y aislado, el término coleccionismo no estaba dando vuelta. En algunos casos, costaba que los coleccionistas se asumieran como tal. Queríamos hablar de industria y ser una plataforma de encuentro donde se encadenara todo, en que los artistas tuvieran una producción de obras inéditas, donde los galeristas, editores, diseñadores y enmarcadores incluso, estuvieran muy involucrados y tuvieran que profesionalizarse en la industria.

–¿Y cómo ven esa industria una década después?

E: –Lo más interesante que se ha provocado es que los mismos mediadores han descubierto modalidades para poder exportarse mejor. La publicidad que representa Ch.ACO ha hecho que el mundo internacional se haya dado cuenta de que Santiago se merece una feria de arte tal como cualquier capital afuera. Si no existe un buen coleccionismo local, un coleccionista extranjero jamás va a adquirir arte chileno. Los organizadores de ferias han descubierto nuestras galerías que están cada vez más profesionales, por lo tanto, esas mismas galerías son muy bien recibidas cuando postulan a otras ferias en el exterior. No solamente estamos fomentando una industria creativa en lo local, sino que su exportación. El público hoy espera por Ch.ACO y sobrevivir a diez años no es menor.

I:–La industria mejoró en términos productivos. Me parece que todavía falta mucho, por ahora hay una moda frente al arte y, de alguna manera, Ch.ACO la impuso. Se ha democratizado el arte. Durante cinco años estuvimos en la Estación Mapocho, que es un lugar para todos los públicos. Dentro de la moda por el arte hay nuevos agentes que están comprando arte y esperamos que algún día ellos se transformen en coleccionistas. Pero no es solamente la compra de arte, es también la compra de libros, de información; es estar en conferencias, viendo que en Chile hay cosas que vale la pena ver. Hoy el arte es moda y muchas empresas también lo están tomando como parte de sus estrategias, porque es parte de la cultura.

–A su juicio, ¿es bueno que eso pase?

I: –Tenemos una perspectiva muy seria sobre el arte y creemos en el poder de transformación que tiene. Hay que seguir trabajando. No se puede pensar que porque está de moda se solucionaron los problemas, hay mucho camino que recorrer todavía.

E: –Más que ponerse moda, lo que pareciera ser es que estuviera en una situación de blanco y negro. Creo que deben existir más tendencias y más generaciones y lo que estamos haciendo es romper con esa idea de que le toca solo a un artista por generación. Queremos permitir que exista acceso para todos los bolsillos y para más tipos de artistas. Es súper útil que el arte esté de moda porque se han abierto muchas oportunidades y algunas modas van a caer por sí solas, pero otras seguramente perdurarán en el tiempo.

–¿Qué tanto han mejorado las políticas de Estado para fomentar el consumo de arte por parte de la ciudadanía?

E: –Lo que ha ocurrido a nivel nacional es que el fomento desde el ’89 ha sido enfocado a la creación, que el artista se sienta bien, en que su opinión valga la pena. Lo que más ha servido, desde la visión de Ch.ACO es que el Ministerio de Relaciones Exteriores ha ayudado en la difusión de artistas nacionales en otros países. Se logró un pabellón chileno en la Bienal de Venecia. Me parecen notables los esfuerzos que se han hecho en ese sentido en los últimos veinticinco años.

I: –Tú te refieres a lo internacional. ¿Pero qué ha pasado con las políticas de Estado a nivel interno? En lo internacional se ha hecho un trabajo fantástico, pero creo que en las artes visuales aún están en deuda, aunque se han hecho cosas. Nuestras instituciones siguen en deuda para adquirir arte y completar las colecciones. Que cambien las visiones de quienes dirigen la cultura en los distintos gobiernos también es un tema, a pesar de que existen leyes que van dirigidas a las artes visuales. En las regiones también hay artistas y ahí sí hay un avance. Eso se puede destacar.

Un nuevo Chile

El arte es el reflejo de la evolución de una sociedad. Nuestro país está en una permanente ebullición con cambios sociales profundos. ¿Cómo ven este proceso?

I: –Creo que el artista es un gran motor. El artista se cuestiona permanentemente y eso ha sido muy bueno. Tras la represión que vivió Chile por mucho tiempo hubo una liberación, pero con una mirada del conflicto que se venía saliendo. Siempre hubo grupos que hacían su revolución desde el arte, hoy tengo una mirada un poco más crítica con respecto al cuestionamiento, porque fuimos invadidos por la tecnología y otras cosas que no somos capaces de entender en su magnitud aún y al artista le está costando algo. Me impactan y me asustan las redes sociales. Me he juntado con muchas mujeres para hablar de estos temas y creemos que nosotros somos quienes debemos hacer los cambios. Fueron los estudiantes en 2011 que se movilizaron y lograron sacar nuevas leyes. Hoy hay que agarrar estos temas nuevos, como el feminismo, y poder encontrar medidas concretas.

E: –Tengo una visión más ciudadana de las cosas, porque creo que cada uno debe hacer su trabajo dentro de su propio espacio. Estamos viviendo una sociedad donde antes no existían estas preocupaciones. Hay situaciones que tienen que verse desde la organización. Es importante que haya una mediación para poder lograr resultados concretos.

Escrito por

Ultimos Articulos COSAS