Nuevo museo regional de Aysén: Patrimonio pasado y futuro

viernes, 18 mayo 2018

PROYECTADO POR LOS ARQUITECTOS CRISTÓBAL TIRADO, SILVIA BARBERA Y JORGE BATESTEZA, EL PROYECTO CONTEMPLÓ LA RESTAURACIÓN DE SEIS OBRAS ORIGINALES DE LA SOCIEDAD INDUSTRIAL DE AYSÉN (SIA) Y LA CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO EDIFICIO QUE RESPONDE A LA RECONSTRUCCIÓN CONCEPTUAL DE UNA SUMATORIA DE ANTIGUAS CASAS QUINTA.

Por: Catalina Plaza S. Fotos: Cristóbal Palma

El carácter patrimonial de las construcciones de la Sociedad Industrial de Aysén (SIA), declaradas Monumento Histórico Nacional en 2009, fue determinante para el desarrollo del nuevo museo regional, un proyecto esperado por mucho tiempo, que se inauguró en enero pasado tras dos años de trabajos, y que espera convertirse en una vitrina para el patrimonio natural y cultural de la zona.

A cargo de los arquitectos Cristóbal Tirado, Silvia Barbera y Jorge Batesteza, el diseño fue nominado hace unos meses a los MCHAP 2018 “Mies Crown Hall Americas Prize”, importante premio internacional de arquitectura que reconoce los mejores proyectos construidos en América cada 2 años, y recientemente ha sido seleccionado dentro de los 31 sobresalientes, de donde saldrán los 5 finalistas. Además de un nuevo edificio, el encargo implicó la restauración de seis construcciones preexistentes (4 de madera, 1 de albañilería y 1 de mampostería). Cinco de ellas hoy albergan oficinas y administración del museo, los talleres comunitarios y salas multipropósito, salas de exposición y una gran terraza central que, “a modo de ‘rótula patrimonial’ vincula, relaciona y contempla el conjunto histórico”, explica Tirado. La alameda patrimonial, en tanto, determina la posición de la nueva edificación que alberga las salas de exposición, los depósitos de colecciones, archivos y talleres de trabajo. También se ubica el auditorio y un anfiteatro exterior como cuerpo independiente y en el sexto edificio patrimonial, un restaurante y una sala de exposición. Todo relacionado por un gran parque público. “Paisaje e historia determinaron el emplazamiento, la forma del edificio nuevo, el proceso de restauración, la forma de recorrer y relacionar los edificios, y los materiales a utilizar, entre otros”, explica Tirado, que en la actualidad se encuentra desarrollando, entre otros, el proyecto del Centro Antártico Internacional, la remodelación de la Plaza Sotomayor y el Museo Muelle Esmeralda, ambos en Valparaíso; el equipamiento de piscinas y spa para un Hotel en una villa italiana en la costa de la Toscana, y un edificio de oficinas para una medioambiental. “El principal desafío del proyecto tuvo que ver con emplazar y dar forma a un nuevo edificio del doble de superficie que las edificaciones existentes, sin competir con el conjunto patrimonial, sino por el contrario, poner en valor aquellas edificaciones que cuentan los orígenes de una parte de la Región de Aysén. Pero creo que más allá del proyecto de intervención patrimonial y diseño arquitectónico mismo, el desafío fue empujar este proyecto posterior a los movimientos sociales de Aysén de 2015, ya que se cuestionó la necesidad de un museo regional y las posibilidades de construcción del proyecto”, explica el arquitecto, que hace 11 meses se integró al equipo francés e italiano a cargo del nuevo proyecto y construcción del Aeropuerto Internacional, para hacerse cargo del Diseño de Arquitectura de Ejecución.

Respecto a la tipología arquitectónica del museo, el arquitecto comenta que incidió fuertemente el contexto, “ya que la tipología del proyecto responde a la reconstrucción conceptual de una sumatoria de antiguas ‘casas quinta’, emplazadas en el mismo lugar, casas con techos a dos aguas, que generan una secuencia de cubiertas inclinadas que construyen el gran galpón de planta libre que es el museo, intersectado por patios interiores donde encontramos alamedas”.

En cuanto a los materiales, “en especial la piel monolítica del nuevo edificio, fachada y cubierta ventilada de tablas de lenga, responden al imaginario de los galpones de esquila patagónicos –único edificio faltante en el actual conjunto patrimonial de la Sociedad Industrial de Aysén–, que irá consolidándose con el paso del tiempo y la oxidación de la madera”, sostiene Tirado.

La comunidad formó parte importante en el proceso de desarrollo del nuevo museo, principalmente durante la construcción y en la restauración patrimonial de las edificaciones declaradas monumento nacional. “Creo que resultó ser un momento de arraigo importante, al entregarle valor a lo que parecían ser unas simples casas de madera”, finaliza el arquitecto.

Respecto a la museografía, en manos de la DIBAM, ya se han empezado a ejecutar algunas instalaciones y se espera esté terminada el segundo semestre.

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