Teresa Gazitúa: un instante, una eternidad

lunes, 15 mayo 2017

La artista presenta –en Galería Patricia Ready– “Tiempo de Arena”, una muestra en la que reúne una serie de fotografías tomadas en la costa de Buchupureo en la VIII Región, destacando algunas que fueron intervenidas con arena de distintos gramajes y colores. Todas las imágenes captan momentos irrepetibles que invitan a reflexionar sobre el paso del tiempo.

Por: Catalina Plaza S. / Retrato: Matías Bonizzoni S.

Teresa Cazitúa no parece con discursos elaborados y densos; muy por el contrario, expresa con simpleza y sencillez las ideas que sustentan  su obra, la que -marcada por su amor por la naturaleza- conmueve por su potente mensaje. Su nueva exposicion “Tiempo de Arena”, no es la excepción y en esta los mínimos fragmentos de piedra se convierten en protagonistas e invitan a reflexionar en torno al tiempo y las trasformaciones que provoca. “Quiero hacer visible la acción de la naturaleza, que sin la ayuda del hombre es capaz de reducir una roca de la cordillera a pequeñas partículas que vuelan con el viento y forman playas, lo que me hace pensar en tiempos largos e indeterminados, en formas variables, en grandes espacios, en recorridos probables”, explica la artista que ya suma 27 exposiciones individuales y que en 2013 recibió el Premio Marcos Bontá. Dedicada durante más de 50 años al arte, tuvo una exitosa carrera como docente, llegando a ser decana de la Facultad de Arte de la Universidad Finis Terrae entre 2007 y 2012. Dejó las clases hace pocos años y hoy está completamente abocada a su obra. Con humor dice estar “jubilada”, claro que en estricto rigor trabaja todos los días, no en vano a “Tiempo de Arena” le preceden continuas muestras de su quehacer, entre las que se cuentan “tiempo de piedras” en el MAVI (2015), además de “Piedra Matriz” y “Trayectos”, en 2013 y 2011 respectivamente. en Galería Patricia Ready.

La naturaleza ha cruzado la obra Teresa Gazitúa desde su infancia pasó mucho tiempo en el campo y luego, en 1999, partió a vivir a Pirque junto a su marido Francisco Undurraga. Fue  en ese lugar donde se apasionó con las piedras  del río Maipo, las que empezó a recolectar sino un propósito definido. Antes había estado más enfocada en el grabado pero, de a poco, dio un giro, el soporte cambió y se sumaron las instalaciones, los collages, la fotografía y el video, al igual que el uso de la tecnología. Nacieron así las cordilleras colgantes de piedra pizarra recolectada en Cobquecura y las líneas de tiempo trazadas con piedras, entre otras obras. Desde las piedras de gran formato hasta llegar a la arena, desde la cordillera y el río Maipo a la playa de Santo Domingo, este ha sido el recorrido que Gazitúa ha transitado en los últimos años. La transformación, el poder del agua, el tiempo indeterminado en un mundo que avanza cada vez más rápido. Esa reflexión traslada al espectador a un momento en que se vuelve a conectar con la pureza de lo natural, donde no existe la intervención humana y donde el registro de la artista cobra un sentido profundo y necesario. Al entrar a la sala donde se expone “Tiempo de Arena”, destaca una instalación del mismo nombre y que está formada por dos fotografías collage en tela, desde las cuales “cae” arena que llega a un contendor de acrílico.

–¿Qué simboliza esta obra?
–Es el paso del tiempo y la transformación, la roca que se desprendió de la cordillera llega a la playa convertida en arena, después de un largo viaje por el río en un tiempo indeterminado. De alguna forma, me hace pensar en nuestras vidas porque, después de un tiempo, también indeterminado, nos convertiremos en polvo… En ambos casos es la naturaleza la que actúa.

–¿Cómo nace el registro fotográfico que usaste para esta exposición?
–El registro lo hice en Buchupureo, un hermoso lugar de la costa de la Región del Biobío, donde me invitó mi amiga Mirene Pérez. Son playas bastante desiertas que invitan a reflexionar. Fotografié durante varios años.

–¿Qué te seduce de la fotografía?
–La foto es para mí una herramienta que me permite registrar o recoger imágenes de lo que recorro para después seleccionar y hacer la obra que quiero mostrar. Muchas veces las mando a imprimir, como estas; otras, la transformo al blanco y negro, y otras las intervengo pegando capas de arena; tomada del mismo lugar que fotografié.

–En algunas fotos también se ven pequeñas docas.
–La arena que llega a la playa forma las dunas, en ellas nacen y germinan docas y otras especies vegetales. Pero también hay dunas cuya arena se la lleva el viento y forma desiertos…

–Las huellas presentes en las otras imágenes, en cambio, se borran…
–La huella se va a borrar en un minuto. La foto te permite registrar momentos muy especiales. “En esta obra también muestro las huellas que deja el mar, que dejan los humanos, los pájaros y cualquier ser que transite por ella. Huellas efímeras que son borradas una y otra vez marcando el paso del tiempo”.

–¿Cómo cambia la percepción del tiempo a medida que avanza la vida?
–Mientras más envejeces, empiezas a pensar y a reflexionar en lo que pasará con uno. El tiempo de vida se va acortando… La gente tiene que comprender que la naturaleza nos enseña un montón de cosas y te hace pensar sobre nuestra realidad. 

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