En Tunquén, escondite en el bosque

viernes, 28 abril 2017

Proyectada por DX Arquitectura – específicamente por Juan Luzoro y Federico Novoa–, esta casa fue revestida con madera de roble rescatada de una lechería en cunco, decisión que le da un carácter atemporal y que logra fundirla con el paisaje al punto de que pareciera desaparecer. 

Por: Catalina Plaza S. / Fotos gentileza: DX Arquitectura

¿Qué dibuja un niño cuando le pide una casa? El resultado de esas primeras líneas es muy similar a la tipología de esta casa. La comparación está lejos de ser una burla para los arquitectos del proyecto. Muy por el contrario, es parte de la idea que generó la construcción final. Levantada en 2014, esta casa se encuentra en Tunquén en medio del bosque, un paisaje sobrecogedor que dota a la casa de un aire a escondite, un verdadero refugio que se funde con el entorno.

Los arquitectos a cargo del proyecto, Juan Luzoro y Federico Novoa, son miembros DX arquitectura (www.dx.cl), junto a Sergio Hidalgo, Germán Rodríguez, Diego Paters y Álvaro Novoa.
La oficina que agrupa estos arquitectos trabaja en distintos encargos, los que son proyectados de manera individual o bien realizados por distintas asociaciones. El resultado, obras diversas que no pretenden establecer un único lenguaje, sino dotar a cada proyecto de personalidad propia.

En el caso de la Cabaña Tunquén, son varios los conceptos que se conjugaron. “La tipología de la casa responde a la idea de establecer un lenguaje simple, una arquitectura desprejuiciada sin tanto discurso, que rescatara la intimidad propia de una familia”, explica Juan Luzoro, arquitecto de la Universidad de Chile. Esta idea se vincula además a una casa icono como lo es la Petit Cabanon de Le Corbusier, quien la proyectó para su mujer buscando “un lugar extra- vagante de confort y gentileza”, como afirmó en su momento. Otro gesto importante alude a “una corriente mundial, porque muchos arquitectos están haciendo ‘casitas’, con esa cosa icónica que tiene la casa tipo. Si le pasas un lápiz a un niño, va a dibujar algo así. Poder lidiar con esa imagen y tomarla tiene algo de ironía”, comenta Luzoro quien, además, pone como ejemplos los vanos de la casa, los que están sobredimensionados a modo de las ventanas, también fuera de escala, que dibujan los niños. Para desarrollar este encargo, los arquitectos contaron con un cliente que confió plenamente en ellos y que solo buscaba un lugar para descansar y desconectarse. Un gran punto de partida, sin duda.

Respecto a la materialidad, en esta casa destaca el uso de la madera de roble, proveniente de la demolición de una antigua lechería cercana a la zona de Cunco en la Región de La Araucanía. “Trabajamos mucho con demolición. Nos ofrecieron la madera e hicimos un procedimiento manual, tabla por tabla, para lograr el efecto que queríamos”. Al utilizar este material consiguieron que la casa transmita atemporalidad, logrando que no se sepa si lleva ahí uno, diez o veinte años. Esta es una impronta que la oficina busca porque, como afirma el arquitecto, en muchos proyectos desean fundirse con el paisaje, pero más que nada lograr una atemporalidad. Lo que tiene que ver con el uso de materiales reciclados. “El tiempo es aliado de la arquitectura”, concluye Luzoro.

Escrito por

Ultimos Articulos COSAS